Las comunidades indígenas y los consejos comunitarios de afrodescendientes han convocado una nueva protesta para el 29 de agosto en la vía que conecta Cali con Buenaventura. Esta manifestación surge como respuesta a las promesas incumplidas del Gobierno en relación con viviendas en terrenos y pagos de indemnizaciones, tal como lo ordenó el Consejo de Estado y ratificó la Corte Constitucional.
La protesta se justifica por los impactos ambientales que han afectado al río Anchicayá y a las comunidades vecinas. Sin embargo, el bloqueo de esta importante vía no solo busca visibilizar sus demandas, sino que también afecta gravemente la movilidad de otros ciudadanos y el transporte de mercancías, que son esenciales para la economía local.
Por la ruta transitan alrededor de 6.000 vehículos diariamente, incluyendo camiones de carga y automóviles particulares, lo que representa un movimiento de aproximadamente 65.000 toneladas de mercancías. La Federación Colombiana de Transportadores de Carga por Carretera (Colfecar) ha señalado que los bloqueos generan pérdidas diarias que oscilan entre 5.000 y 6.000 millones de pesos, impactando el comercio exterior de Buenaventura.
La situación se complica aún más debido a la presencia de grupos armados, como el ELN, que han realizado bloqueos en la misma vía. Recientemente, el 16 de julio, hombres armados dispararon contra un conductor de un vehículo de carga y quemaron seis tractomulas, lo que llevó a las autoridades a cerrar la vía por razones de seguridad tras el hallazgo de una granada de fragmentación.